Viernes, 23 de febrero del 2018 NUEVA RUTINA

Ayuda a tus hijos a volver al colegio con el mejor ánimo

Reencontrarse con los amigos suele ser la principal motivación de regreso a clases.

Ayuda a tus hijos a volver al colegio con el mejor ánimo
Participar en la compra de útiles elegir la mochila y forrar los cuadernos puede aumentar su emoción.

Acompañar a mamá (o papá) a comprar los útiles, forrar los cuadernos, elegir la nueva mochila, volver a ver a los compañeros de colegio . En la mente de un niño, todo suma y genera expectativas sobre lo que será regresar a clases.

En general, durante la primaria, suelen mostrar mucho entusiasmo por diversas razones. “Quizás el más saltante está relacionado con el aspecto social, reencontrarse con sus amigos, o iniciar un nuevo grupo de pares donde el juego es lo que más resalta. También puede ser que el periodo de vacaciones ya cumplió su objetivo y desean cambiar de actividad e iniciar por ende las clases escolares”, comenta Patricia Yi Álvarez, coordinadora de psicología del Instituto para el Desarrollo Infantil – ARIE.

En otros casos, la causa puede estar en la poca flexibilidad a los cambios de rutina. “La flexibilidad de los tiempos que se dan en las vacaciones se terminan y significa volver a la rigurosidad de los tiempos, levantarse más temprano o tener que cumplir con tareas específicas es un cambio que algunos les afecta y toma tiempo adaptarse nuevamente a la rutina escolar “, añade Yi Álvarez.

¿NO ESTÁ ENTUSIASMADO?

Pero cuando otros aspectos pesan más como problemas en algunos cursos en el pasado, mucha presión académica o con alguna mala experiencia en el aula, algunos niños pueden volverse más reacios a querer retomar la rutina escolar. “Los horarios escolares largos, el calor o incomodidad dentro del salón, o el perderse sus actividades de juego favoritas son factores que desmotivan a los niños”, afirma Lucero Calderón, Directora del Centro Psicopedagógico Bilingüe Tangram.

Y aunque la motivación es un proceso personal e interno, sí es posible estimularla a favor de su bienestar. “Por ejemplo, en niños entre 9 y 12 años, se puede tratar qué los chicos mantengan el vínculo con sus pares, propiciando reuniones en casa o salidas durante las vacaciones. También ayuda que la familia se involucre el proceso académico de los hijos, sin que ellos lo sientan como una intromisión. Cuando esto ocurre, la probabilidad de adaptación al medio escolar en los años siguientes es bastante alta, generando incluso ganas de compartir”, explica Pamela Paez Trujillo, psicóloga clínica del Departamento de Psicodiagnóstico de Aletheia Internacional.

De igual manera, se debe estar atento a cómo se relacionan los hijos con sus compañeros de clase. “Ocurre que muchos niños no quieren regresar al colegio porque el año anterior fueron víctimas de bullying y es lógico que no quieran regresar a un ambiente hostil para ellos”, advierte Paez.

Por eso, es importante estar al tanto de sus procesos de adaptación. Si hay compañeros poco amigables y es evidente el desagrado, que incluso causa dolor emocional o físico en los hijos, la intervención debe ser inmediata a través de la maestra y demás autoridades escolares

Aunque muchas veces se le resta importancia a los niveles de motivación, tienen gran influencia en su desempeño a lo largo del año y, a nivel macro, en la etapa escolar. “Desde la neurociencia, se ha comprobado que el cerebro de un niño feliz aprende mejor y más rápido que otro que no lo está. Los niveles de atención y concentración mejoran, así como su disposición a nuevos aprendizajes”, afirma Calderón. Más que una buena disposición, se necesita entusiasmo por empezar un nuevo año.

3 CLAVES

Explícale la rutina: Si queremos que el inicio escolar sea satisfactorio, es importante que los padres expliquen a los niños en qué consistirá la rutina escolar: alistar la mochila un día antes, acostarse y despertar temprano, cumplir con las tareas, etc., explica María Méndez, docente de psicología de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP).

No lo castigues: No es bueno castigarlo porque tenga dificultades para levantarse temprano, debemos ser respetuosos con su proceso al cambio y acompañarlos para que este sea progresivo. Para ello, debemos fomentar que se acuesten temprano, organizar los nuevos horarios con ellos, entre otros.

Acompáñalo: Sé puntual con la hora de salida del colegio. Tu niño te estará esperando. Luego pregúntale cómo le ha ido en su primer día de clases, qué actividades ha realizado, cómo se llama su profesora, sus nuevos amigos, etc. Resalta siempre lo positivo.

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