La Marina de Guerra del Perú en la Amazonía
La institución armada sigue contribuyendo al desarrollo y a la seguridad en la amazonía peruana.
Las hélices del Fokker de la Aviación Naval terminaron de detenerse, y después de tres horas de vuelo saltamos a tierra. El clima tropical en el aeropuerto de Iquitos nos abraza generoso. Pero no hay tiempo para reflexionar, la Comandancia General de Operaciones de la Amazonía y Quinta Zona Naval nos invita a vivir cinco días con la Marina de Guerra del Perú.
Con una presencia desde 1864, la Institución naval se ha convertido en un sólido referente de peruanidad en la cuenca amazónica, de más de 670 mil kilómetros de territorio y 14 mil kilómetros de ríos navegables.
En ese marco, la Armada Peruana juega un rol muy importante, a partir de diversas actividades que durante décadas se consideraron “acción cívica”, y que se traducen en llevar sus cañoneras, patrulleras, lanchas, buques hospitales y ahora las PIAS, a puntos recónditos de la región para brindar auxilio médico, alimentos, educación y hasta la alegría, gracias a los acordes de su banda de músicos.
La Marina en la selva es sinónimo de seguridad y desarrollo. Seguridad, porque a través de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas realiza el control fluvial de las actividades en los ríos y puertos fluviales, para prevenir y detectar los numerosos ilícitos que podrían producirse.
Una función de vida o muerte es la de acudir en caso ocurra un siniestro en las embarcaciones de pasajeros o carga que salen o llegan al altamente dinámico puerto de Iquitos. Como el ocurrido hace poco en un crucero amazónico que se incendió y naufragó, y a donde fue necesario enviar unidades en socorro.
Allí se pudo observar el trabajo de alto riesgo de los buzos del Grupo de Salvamento (GRUSAL), que se sumergieron en las oscuras aguas del Amazonas para recuperar los cuerpos de tres desdichados tripulantes. Pero también hablamos de la tala ilegal, que significa la destrucción de bosques para obtener su fina madera; la minería ilegal, que en su búsqueda del oro contamina con sustancias químicas los ríos y las ‘cochas’ arrasando con la vida silvestre; y el tráfico ilícito de drogas.
Efectivamente, en coordinación con otros organismos del Estado, como el Ministerio del Interior, el Ministerio Público y el Poder Judicial, la Marina lleva a cabo operativos de interdicción para detectar a las mafias internacionales de la cocaína, asentadas especialmente en la zona de frontera con Brasil y Colombia.
El embarque en un helicóptero Mi-8T del Escuadrón Aeronaval de la Amazonía para observar una operación táctica de los FOES, nos permitió conocer el alto nivel de alistamiento de esta fuerza especial que hace poco llevó un componente en la región, con el objetivo de apoyar los esfuerzos de la Marina de Guerra en la lucha contra los ilícitos.
Este despliegue fue el preámbulo para más acción: a bordo de unas lanchas rápidas fabricadas por el SIMA Iquitos, acudimos a una intervención por parte de la Escuela de Operaciones Ribereñas, donde se simuló el secuestro y rescate de un carguero.
Gracias al estricto control fluvial a través de un sistema de monitoreo satelital, es posible acudir en auxilio de cualquier embarcación en peligro, llámese robo, asalto, avería, choque, naufragio, o incendio.
Precisamente en este rubro delictivo, la acción contundente de la Marina de Guerra ha reducido drásticamente la presencia de bandas que tenían en la mira a las embarcaciones de turismo y recreo. Hoy se navega con mayor seguridad en el Amazonas.
La visita al Batallón de Infantería de Marina de la Amazonía N° 1 “Teniente Segundo Raúl Riboty Villalpando”, fue otra ocasión para apreciar el dominio de las artes en la guerra fluvial que poseen los navales en la selva, pues se trata de una unidad especializada en mantener la defensa y seguridad de nuestro territorio en toda su extensión.
Ya desde la aproximación pudimos observar a decenas de pobladores reunidos en la ribera del río, con carteles de saludo a esta nueva misión, donde –a bordo del buque- se llevan diversos servicios del Estado en coordinación con varios ministerios: atención en salud, vacunación, registro de identidad (para entregar DNI), talleres educacionales de lectura, cajero del Banco de la Nación, consejería psicológica familiar e inclusive corte de cabello. Es una nueva misión cumplida en el Amazonas en favor de la comunidad.